El presenciar que alguien tiene una pérdida súbita del “conocimiento” o alerta, se pone rígido, y/o sacude todo su cuerpo y que incluso puede llegar a orinase; lo que coloquialmente se conoce como “convulsión”; suele ser muy impactante, y más si es nuestro familiar.
Cuando algo nos produce mucho miedo o nos sentimos altamente vulnerables, nos parece que el tiempo pasa lentamente y… “¡un segundo parece un siglo!”, entonces, es muy probable que perdamos detalles de lo que sucede. Aunque esto es entendible, son muy importantes los detalles en el abordaje de estudio y manejo de la persona que presenta la convulsión; por lo que, si tenemos información al respecto podremos ayudar mejor. Se sugiere seguir las siguientes recomendaciones generales:
1. En la mayoría de los casos la convulsión dura menos de 3 minutos; se origina en una actividad “intensa del cerebro”; y se detiene de forma espontánea, como inicio. Una vez que ha comenzado, usted, en casa, no la podrá detener, sin que, generalmente en ese momento corra riesgo de muerte o ahogarse, así que… mantenga la calma, y observe a la persona, y si tiene un reloj a la mano vea la hora en que inicia el evento y en que deja de moverse.
2. El que la persona se ponga morada o detenga la respiración es parte de la crisis o convulsión; suele ser transitorio y se recuperará solo sin necesidad de que le de maniobras de ventilación. Tampoco se ahoga con su lengua (está insertada en la base de la boca); por lo que tampoco requiere que coloque objeto alguno entre los dientes o introduzca sus dedos a la boca; si lo hace sólo corre el riesgo de lesionarle más la lengua (si se la mordió), los dientes o la articulación de la mandíbula; o que lo muerdan a usted.
3. Frecuentemente aumenta la producción de saliva, y es posible que haya vómito durante o inmediatamente después del episodio de movimiento, por lo que debe colocar a la persona “de lado”; esto lo protegerá del riesgo de ahogarse con su propio vómito.
4. Despeje el área y retire objetos con los que pueda lesionarse, puede colocar un objeto blando debajo de la cabeza, o su mano; y afloje la ropa que tenga apretada.
5. Cuando ha dejado de moverse, es posible que quede como desmayado o “confundido”; o refiera cansancio o dolor de cabeza; permítale dormir, para recuperarse, (como cuando usted ha hecho mucho ejercicio), aunque sí observándolo; y sólo hasta que vuelva a estar completamente despierto puede ofrecer comida o bebida.
6. Sea comprensivo y agradable cuando recupere la consciencia, ya que puede sentirse la persona apenada. Trate de tranquilizarle.
7. Es innecesaria la intervención inmediata de un médico; a menos que la “convulsión” –periodo en que está en movimiento- se prolongue por 10 minutos (con reloj en mano); o que, siendo breve, sin recuperar el estado de despierto, reinicie otra. En este caso, de inmediato, acuda al hospital más cercano a donde se encuentre; ya que esta condición si pone en riesgo la integridad del paciente.
8. El paciente DEBE CONTINUAR SUS MEDICAMENTOS ANTICONVULSIVOS (o antiepilépticos) ya que si los suspende puede condicionar el escenario del punto 7, (incluso si dio la dosis y por alguna otra causa la perdió como diarrea intensa o vómito).