Los seres humanos somos “animales diurnos” por naturaleza; con actividades durante la luz natural, con descanso y dormir en la obscuridad; este ritmo natural se le llama “circadiano” = cercano al día… pero por los avances tecnológicos tenemos más tiempo con estímulos luminosos que antaño; lo que puede “engañar” a nuestro cerebro de que aún es de día.
Todas las especies duermen, por lo tanto, debe tener una función este estado natural y reversible en el que disminuye la percepción de estímulos externos, conservando algo de reactividad y funciones autónomas para conservar la vida. Al tratar de responder esta incógnita, surgió dentro de las neurociencias una alta especialidad que estudia el “sueño”.
Aunque coloquialmente tomamos como sinónimos dormir, sueño y soñar; son, sin embargo, diferentes: soñar es el periodo más profundo del sueño donde se tienen experiencias vívidas, y en el que se producen substancias necesarias para el “aprendizaje” en el estado de despierto. Para llegar a este periodo de sueño se requiere pasar por otras 3 fases más superficiales del dormir, que también tienen otras funciones importantes, por ejemplo: la consolidación de conocimientos obtenidos durante el estado de alerta o bien la secreción de hormonas como la del crecimiento, u otras como las que tienen que ver con la saciedad o afinidad por alimentos de alto valor calórico. Estas 4 fases se repiten varias veces durante el sueño continuo de varias horas.
El tiempo total de sueño que requiere el humano en 24 horas para satisfacer las necesidades arriba mencionadas, cambia dependiendo de la edad, así como la cantidad de SUEÑO CONTINUO. Se ha hecho una curva en la población determinando los rangos recomendados para la edad; pero existe variabilidad entre los individuos y es necesario darnos cuenta en qué rango de dicha curva según nuestra edad, cada uno nos encontramos (somos dormilones, en el común de la gente, o de poca necesidad de sueño).
Supongamos que hay 2 niños (en edad escolar,  de primaria); ambos caen en el común de cantidad de sueño que necesitan, 10 horas de dormir en 24… descansará de manera óptima el que se duerme a las 8 de la noche y se despierta espontáneamente o “solo” a las 6 de la mañana, a diferencia del que se duerme a las 10 de la noche y lo despiertan a las 6:30 AM y hace una siesta de 90 minutos diaria.
En resumen, el sueño debe ser suficiente (recomendado para la edad); de óptima calidad (horas continuas y profundidad) y coherente con el ritmo circadiano, para obtener un buen rendimiento en el aprendizaje (formal e informal), un mejor funcionamiento del sistema inmunológico (se enferman menos) y un crecimiento corporal proporcionado (total de talla y peso para la talla).

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