El lenguaje es uno de los medios más importantes en la comunicación entre las personas, con éste expresamos emociones, sentimientos y pensamientos, al mismo tiempo que se construye e interpreta el mundo.

En el proceso de adquisición del lenguaje, está incluida la función afectiva, cognitiva y social.

Uno de los mayores retos a los que se enfrentan los papás, es identificar si sus hijos tienen dificultades de lenguaje y necesitan apoyo especializado o si sólo son errores comunes de la etapa de desarrollo en la que se encuentran.

Cada niño presenta variaciones propias en el proceso de adquisición del lenguaje, pero existen elementos comunes que si no están presentes, pueden ser un foco de alerta sobre algún retraso en esta área.

A continuación encontrarás aspectos normales y anormales en cada etapa de crecimiento:



Antes de los 12 meses

-Responde a sonidos fuertes, a la voz de mamá y familiares cercanos

-Utiliza la voz para relacionarse con el medio a través del balbuceo

Alrededor de los 9 meses empieza a unir sonidos y diferentes entonaciones del habla: hace sonidos como “ma-ma-ma, pa-pa-pa-pa”

*Foco de alerta: No hace gestos como señalar y despedirse.



De 12 a 15 meses

-Debe tener un amplio abanico de sonidos en su balbuceo: p, b, m, d, o n

-Empieza a imitar sonidos y palabras que usan los adultos

-Incorpora a su vocabulario palabras-nombre como “bebé”, “pelota”

-Comienza a comprender y seguir órdenes sencillas: "Ven”, “Pásame el juguete"



De 18 a 24 meses

-Cuenta con más de 50 palabras y entiende alrededor de 100

-Comienza a combinar dos palabras en frases simples: "papá grande"

-Identifica objetos de uso común (si el objeto está presente o en imágenes)

-Señala partes de su cuerpo (ojos, orejas, nariz)

-Sigue instrucciones de dos pasos: “recoge el juguete y dámelo"

*Foco de alerta: Prefiere comunicarse con gestos en lugar de vocalizaciones, tiene dificultades para imitar sonidos y para entender peticiones verbales simples.



De 2 a 3 años

-Comprende instrucciones como “dame el juguete”, “ponlo debajo de la cama”

-El vocabulario crece rápidamente, tiene más de 200 palabras y comienza a combinar de forma sistemática tres o más palabras en frases más largas

-Identifica colores y entiende conceptos descriptivos: grande-pequeño, frio-caliente

Es común que existan problemas de articulación en el habla. Por ejemplo, sustituciones: “ti” por “sí”. Omisiones: “fono” por teléfono”

*Foco de alerta: sólo imita el habla pero no genera palabras o frases de forma espontánea. Emite determinados sonidos o palabras de forma repetida.



4 años en adelante

-Sigue instrucciones sin necesidad de que los objetos estén presentes

-Habla de situaciones imaginarias: “imagínate que”, “me gustaría”

-Realiza preguntas: “¿Quién?”, “¿Por qué?”

-A los 4 años usa los sonidos de las siguientes letras: m, n, p, f, w, y, k, b, d y g. Es posible, aunque no necesario, que pronuncie los sonidos de las letras: ch, r, s

-A los 5 años conoce conceptos espaciales básicos: arriba, abajo

-A los 6 años comprende el significado de frases y comienza a leer palabras simples

Entre los 5 y 6 años construye oraciones de 5 a 6 palabras, conoce y produce todos los sonidos de las letras (fonemas) a excepción del sonido “rr”

Si tu hijo presenta alguno de estos síntomas, no dudes en acudir con la experta en Neurología Pediátrica, Dra. Engracia De Avila.





*Fuente: bbmundo / ActiviBox